"Una gota de pura valentía, vale más que un océano cobarde" Siempre gota a gota, eso es vivir. Feminismo y diversidad para mover el mundo

domingo, 11 de abril de 2010

UNA PARODIA DE LA JUSTICIA



Después de 21 años de carrera brillante y polémica, a Baltasar Garzón le quedan pocos apoyos. En cuanto toca asuntos de corrupción, la parte afectada de la política se remueve para apartarle del caso; ayer, desde las filas del PSOE; hoy, desde el PP.

En cuanto se conoce la instrucción de un caso y los nombre de los imputados llegan los ataques. Algo que imagino tiene asumido, como reconoce en un libro que recoge buena parte de sus pensamientos y sus respuestas (Un mundo "mediático" ) Es un monstruo, sólo que para algunos es un monstruo bueno y para otros malo, pero siempre monstruo".

¿Quién no está interesado en conocer qué es lo que realmente ha sucedido en las entrañas del Partido Popular allá donde ha disfrutado de un poder absoluto? ¿A cuántos españoles no les gustaría saber el paradero de los cuerpos de sus familiares represaliados durante la Guerra Civil ?

Baltasar Garzón accedió a la Audiencia Nacional en enero de 1988, desde la inspección del Consejo General del Poder Judicial. Y fue por el caso Amedo. El 13 de julio de ese año ordenó la prisión de los dos policías, el propio Amedo y Michel Domínguez, acusados de varios asesinatos frustrados de los GAL, que años más tarde supusieron su condena a 108 años de prisión para cada uno. Ese caso fue el detonante, porque por primera vez un juez se atrevía a investigar a la cúpula del Ministerio del Interior por hacer la guerra sucia contra los terroristas de ETA. El Gobierno de Felipe González digirió mal el asunto.

Paralelamente, el magistrado instruía varios sumarios por actividades terroristas de ETA y los GRAPO. A finales de 1989, el magistrado había procesado al entonces jefe del aparato militar de ETA, Santi Potros; había sido el primer juez español en desplazarse a Francia para interrogar a presos etarras (entre ellos, al número uno de la banda, Josu Ternera), y había experimentado
sus primeras polémicas con el Gobierno socialista a consecuencia de sus indagaciones sobre el destino de los fondos reservados del Ministerio del Interior. Las presiones desde el Ejecutivo obligaron a Garzón a pedir amparo al Consejo General del Poder Judicial, que, con mayoría de vocales elegidos por los socialistas, "tomó conocimiento de la importancia de los hechos", pero no le respaldó.

Dicen que Garzón elige los casos, pero también se dice que son los policías que valoran su osadía para intentar llevar la investigación hasta el final y cómo respalda sus pesquisas, por lo que aprovechan las fechas del calendario para judicializar las operaciones cuando Garzón está de guardia. Son los policías, altos cargos de todas las épocas, socialistas o populares, los que mejor aprecian su trabajo.

Más tarde Garzón dirigía la actuación de 350 agentes de policía contra el narcotráfico gallego desde la comisaría de Villagarcía de Arousa, donde firmaba decenas de órdenes de registro. Su imagen se hizo famosa al abordar un barco o al montar en un helicóptero. Era la Operación Nécora. Luego, vinieron otras más. Otros sumarios. Todos ellos impactantes. Entre los casos de Garzón figuraban tanto éxitos policiales como actividades que ponían de manifiesto la corrupción en las fuerzas de seguridad, tal y como sucedió con la UCIFA, la unidad antidroga de la Guardia Civil, cuyos miembros pagaban con droga a confidentes. El contraataque de los imputados fue feroz, contra Garzón y los mandos de Interior. Hubo una campaña de desprestigio, pero el juez salió incólume.

Los sumarios de Garzón tocaron al Gobierno socialista de la época. Y en alguna menor medida, al poder financiero (casos Privanza, Expo, Tele 5 o BBV). Unos le criticaban y otros le alababan. Era ya el monstruo. Como él dice, bueno para unos y malo para otros, pero monstruo al fin y al cabo. Sentó en el banquillo a terroristas, narcotraficantes, traficantes de armas, altos cargos; y pretendió que el Tribunal Supremo lo hiciera con ex ministros como José Barrionuevo y el propio Felipe González, cuando ya no era presidente del Gobierno. Todos han sentido deseos de "eliminarle", de alguna u otra manera. Parece que los ataques a la independencia de los jueces siempre existirán cuando investiguen a responsables políticos o económicos, pero lo importante es superarlos y rechazarlos.

Tras cada caso complicado en el que investigaba a poderosos había alguien que le necesitaba. El Partido Popular celebró que Garzón instruyera la segunda parte del caso GAL para acabar con el último Gobierno de Felipe González, y que quisiera acabar con ETA atacando su vía de financiación (con los papeles del Proyecto Udaletxe en la mano, Garzón sostuvo que ETA no sólo son sus comandos, sino todo un entramado de estructuras y plataformas creadas para apoyar a la banda y perseguir sus fines desde la legalidad o alegalidad). Al PSOE le pareció maravilloso, sin embargo, que Garzón procesase y pidiese la extradición del ex dictador chileno Augusto Pinochet, y que atacase públicamente a José María Aznar por su apoyo a George W. Bush en la guerra de Irak.

Sus intentos de acceder a la presidencia de la Sala de lo Penal han fracasado por idéntico motivo: sea la mayoría socialista del Poder Judicial o la mayoría conservadora, nunca ha gozado de los apoyos suficientes. Su intento de presentarse a la presidencia de la Audiencia Nacional fracasó, aunque hay quien pensaban que era la forma más fácil de desactivarle, porque como presidente de la Audiencia no tiene función jurisdiccional, es decir, no podría investigar nada, ni meter a nadie en la cárcel.

El número y trascendencia de los casos instruidos por este juez son tan amplios que han terminado por traspasar fronteras. Recuérdense el caso Pinochet o la imputación a Berlusconi. O su orden de detención sobre Osama Bin Laden, en el caso de la célula española de Al Qaeda. Una de sus aspiraciones ha sido ser fiscal en el Tribunal Penal Internacional.
Algunos le reprochan su falta de contundencia con el poder económico: no ha sido tan duro con los grandes empresarios como con los altos cargos, sostienen algunos críticos.
Con el caso de la Operación Gürtel , el Partido Popular se volvió en contra del juez. Los términos se han invertido. Son los populares quienes le critican descaradamente, emitiendo frases muy parecidas a las que proclamaban los socialistas en su momento. Se le acusa de filtraciones interesadas, de manipulación, de prevaricación. La orquesta recusadora la dirige hoy Mariano Rajoy al frente de los populares.

La Operación Gürtel ha destapado una trama de corrupción que ha alcanzado a varios aforados, entre ellos, el presidente valenciano, Francisco Camps, y el tesorero del Partido Popular, Luis Bárcenas. La réplica del PP no es nueva: es la misma que siguieron en CiU (caso Banca Catalana) o en el PSOE (caso Filesa). El mismo estribillo en todos los casos: primero, la defensa (todos como una piña, no hay familias, sino defensa a ultranza del partido y los afiliados imputados), y luego, el contraataque (se ataca al juez, se le acusa de parcialidad y se le presiona para que abandone el caso). Los populares presentaron una querella por prevaricación contra el juez que posteriormente ampliaron por revelación de secretos.
Ahora el Tribunal Supremo ha decidido sentarle en el banquillo por investigar los crímenes y despariciones del franquismo tras prosperar la demanda impulsada por dos grupos de extrema derecha que temen la investigación. Como consecuencia de esto el juez sera suspendido de sus funciones en espera de juicio y en caso de ser declarado culpable se pondría fin a una carrera dedicada entre otras cosas a que terroristas y dictadores respondan por su delitos. Es una parodia de la justicia.

jueves, 18 de marzo de 2010


La nueva campaña contra la violencia machista con el lema "tarjeta roja al maltratador" nace para concienciar y contribuir a la lucha contra esta lacra que supone "la mayor y más despreciable muestra de desigualdad" entre mujeres y hombres y que se ha cobrado ya en 2010, nueve vidas. El objetivo fundamental de esta nueva campaña es abandonar la complicidad y dar un paso a favor de la Justicia y aislar conductas despreciables. Los datos demuestran que acabar con la violencia machista es posible. En 2009, los homicidios disminuyeron casi un 30 por ciento. Sin embargo no es suficiente, porque ,cada una de las mujeres asesinadas , cada asesinato es un fracaso como sociedad, cada mujer maltratada que sufre en silencio es una razón para no descansar y hay que seguir buscando soluciones a tanta injusticia y tanto dolor.


jueves, 11 de marzo de 2010

ESTO LO ARREGLAMOS ENTRE TODOS

Queremos arreglar esto, y no vamos a esperar a que nadie lo haga por nosotros. Porque si no lo arreglamos nosotros, ¿quién lo va a hacer?
Llevamos demasiado tiempo viendo en todas partes lo mal que está todo. Es casi lo único que nos cuentan.
Pero la crisis no solo está ahí fuera, también está en nuestras cabezas. Nos ha hecho perder la confianza, nos ha contagiado el pesimismo, el desánimo.
Esto es lo primero que debemos arreglar, queremos recuperar la confianza.
Tenemos motivos para animarnos.
Historias de gente como tú y como yo, que se han enfrentado al momento, que demuestran que con ilusión, entrega y compromiso se puede conseguir todo
Gente que cree en sí misma y lo demuestra a diario desafiando la crisis.
Por ejemplo, ¿sabías que cada mes se crean cinco mil empresas en este país? ¿No te parecen cinco mil poderosas razones para creer?
Queremos que conozcas esas historias, que te inspiren, que te animes, que las compartas, que formen parte de las conversaciones y que consigamos que acaben llegando a los medios de comunicación, a los telediarios, a los editoriales, entre las noticias de lo malo y lo peor.
Tenemos que contagiar la confianza de la misma manera que se ha contagiado el pesimismo.
Porque cuando tú, y tú, y tú, y yo, nos convertimos en nosotros, no hay nada que no podamos arreglar

"Manifiesto extraído de la página http://estosololoarreglamosentretodos.org/



miércoles, 3 de marzo de 2010

SINDROME DE YORKSHIRE


Actúa como esos perros pequeñitos, que siempre van en brazos de su dueño, que de tanto ver el mundo desde arriba se creen superiores a los demás, ladran a cualquier perro por grande que sea, pero la verdad es que resultan rídiculos y cobardes.